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Los cuatro escenarios para los que se prepara el vino francés con I.G.P.

En colaboración con el Institut Agro Montpellier y la Confederación francesa del Vino I.G.P.., FranceAgriMer organizó, en el marco del salón Vinitech-Sifel de Burdeos, una conferencia titulada “Perspectivas estratégicas del sector vitivinícola francés con I.G.P.”: cuatro futuros posibles de aquí a 2040-2045”.

Cambio climático, desarrollo de biotecnologías y prácticas correctivas en los vinos o mantenimiento de prácticas tradicionales, énfasis en el origen o en los signos medioambientales, influencia de la gran distribución, comercio electrónico… ¿Cuáles son los posibles futuros de los vinos con indicaciones geográficas protegidas (I.G.P.)?

Un grupo de trabajo, creado a petición de la confederación de vinos franceses con I.G.P. y dirigido por la misión de Prospectiva de FranceAgriMer y el Institut des Hautes Etudes de la Vigne et du Vin (IHEV) del Institut Agro Montpellier, lleva 18 meses trabajando en estas cuestiones, con el fin de identificar posibles escenarios para el futuro del sector vitivinícola francés con I.G.P.

 

Los cuatro escenarios se presentaron brevemente:

– Escenario 1:

La elección entre una definición “agroalimentaria” y la “plenamente obtenida” se basa en la alternativa que se ofrece a las I.G.P. entre la posibilidad de promover una especificidad vitivinícola de la I.G.P. obtenida al 100% en el territorio de la indicación geográfica y la noción tal como se utiliza para los productos agroalimentarios en los que el lugar de transformación define la I.G.P. En resumen, en este primer escenario de futuro, el cultivo de la vid y el consumo de vino son acusados de provocar cáncer por los activistas antialcohol y antiplaguicidas, a los que se suman cada vez más científicos. Los poderes públicos, sensibles a este discurso, se plantean suprimir todas las ayudas al sector, pero este negocia, prometiendo “prácticas medioambientales virtuosas” y vinculando el mantenimiento de las ayudas a la reestructuración del viñedo. Las organizaciones de investigación y enseñanza desarollan soluciones agroecológicas innovadoras para numerosos problemas, entre ellos las enfermedades de la madera. Las empresas que disponen de medios para hacerlo lo compensan invirtiendo en tecnologías punteras. Por parte de los consumidores, el respeto del medio ambiente sustituye al origen como criterio de elección, lo que refuerza la voluntad de simplificación de los poderes públicos. Y, al igual que ocurre con otras IGP de todo el sector alimentario, la identidad geográfica de los vinos IGP se basa en el lugar de producción (mezcla, transformación, etc.). Gracias a una gestión posterior a la producción que escucha a los consumidores, el amplio abastecimiento de uvas permite producir los “vinos de placer” que esperan las nuevas generaciones de consumidores.

– Escenario 2:

“Vinos I.G.P. tecnológicos, auténticos y accesibles”, donde la integración de innovaciones, especialmente tecnológicas, forma parte del compromiso social y medioambiental promovido con el origen.

En esta segunda hipótesis, en lugar de utilizar productos fitofarmacéuticos de nueva generación o de intentar rectificar los vinos, la industria vitivinícola favorece las innovaciones tecnológicas y, en particular, las innovaciones genéticas propuestas por la investigación para responder a las expectativas de “vinos limpios” expresadas por los consumidores. La generalización de estas innovaciones se ve facilitada por las ayudas públicas ecocondicionadas y por su integración en los pliegos de condiciones de las I.G.s y, de forma más rápida y sistemática, por las I.G.P.s. La integración de innovaciones es plenamente constitutiva del compromiso social y medioambiental valorado con el origen de los vinos y su anclaje territorial. Los vinos I.G.P., en sintonía con los consumidores, consiguen jugar al mismo tiempo la carta de la modernidad y la de la autenticidad accesible.

– Escenario 3:

“Vinos I.G.P. entre marca-placer y pequeño territorio para nicho de mercado”, donde las I.G.P. basadas en “terroir y autenticidad” son más resistentes que las I.G.P. “gran consumo” a la presión del cambio climático.

El contexto de crisis económica y fuertes incertidumbres financieras está afectando, en este escenario propuesta, a las expectativas de la sociedad en materia de medio ambiente, así como a la cuantía de las ayudas públicas. Percibido como un producto de “placer”, el vino se beneficia de una imagen positiva, y el origen del territorio se convierte en el criterio de elección preferido por los consumidores de todo el mundo. El sector vitivinícola con I.G.P. está adaptando sus productos y su marketing en consecuencia para atraer a las nuevas generaciones de consumidores, con una evolución de los métodos de producción hacia una mayor productividad para ofrecer productos de marca estandarizados, o con productos “auténticos” inspirados en los códigos de marketing de la cerveza artesanal. Si, al principio, el aumento de los fenómenos climáticos atípicos se compensaba con el progreso de la productividad, con el paso de los años, a medida que el contexto climático empeoraba, las innovaciones y las prácticas de cultivo y enológicas ya no permitían una adaptación estructural a los cambios climáticos. En un contexto general de disminución de los rendimientos en la mayoría de los viñedos, la diferenciación es una mejor manera de desmarcarse de una competencia demasiado frontal en términos de costes, y las I.G.P. de “productos de nicho” son relativamente más resistentes que las I.G.P. de “productos de gran consumo”.

– Escenario 4:

“¿Hacia una fusión I.G.P./D.O.P.? Productividad a riesgo de posicionamiento”, que ve cómo las I.G.P.s aprovechan una apertura reglamentaria para apostar por la productividad, sin conseguir consolidar la relevancia de la categoría por falta de inversión en marketing.

El último escenario plantea que, en una economía vitivinícola desregulada, enfrentada a riesgos climáticos y amenazas para los volúmenes de producción, las I.G.P.s buscan la manera de mejorar su productividad. Aprovechan los avances de la investigación y una normativa sobre alimentos genéricos cada vez menos restrictiva. Las I.G.P.s representan un signo de origen, pero este criterio interesa cada vez menos a los consumidores, que lo encuentran difícil de evaluar. Los vinos I.G.P. parecen, pues, menos productivos que los vinos sin I.G. (de país) y menos “típicos de terruño” o con menos atributos agroecológicos que los vinos con D.O.P. Al carecer de marcas fuertes emblemáticas de esta categoría, las I.G.P. no invierten lo suficiente en marketing para desarrollar un posicionamiento claro, en detrimento de unos ingresos atractivos para los viticultores. Por ello, las autoridades públicas decidieron fusionar las D.O.P. y las I.G.P. en el segmento de las indicaciones geográficas para constituir la base de ofertas regionales simplificadas.

Estos escenarios se debatieron por parte del sector en la primavera de 2022 durante cuatro reuniones regionales con el fin de poner de manifiesto los problemas y consecuencias de cada uno y conducir a un posicionamiento estratégico: ¿debemos favorecer un escenario, desfavorecerlo, prepararnos para él o mantenernos al margen? y ¿qué acciones debemos poner en marcha para ello?

Estos encuentros reunieron a 117 agentes del sector vitivinícola de las I.G.P.s y permitieron recoger más de 400 propuestas de actuación. En su congreso de julio de 2022, los dirigentes de la Confederación tomaron nota de todos estos resultados y decidieron continuar el proceso para pasar de una prospectiva a una estrategia.

La presentación de este estudio prospectivo, en Vinitech/Sifel, brindó la oportunidad de compartir este trabajo con los agentes del sector y de proseguir la reflexión, con ocasión de una mesa redonda, sobre los posibles futuros de los vinos con I.G.P.

Françoise Brugière, responsable de la misión de Prospectiva de FranceAgriMer y Hervé Hannin, director de desarrollo del IHEV y de la Cátedra de Empresa de la Viña y el Vino del Institut Agro Montpellier, presentaron los trabajos realizados entre octubre de 2020 y marzo de 2022, que condujeron a la redacción de los 4 escenarios antes citados

Por su parte, Alain Desprat, director de la unión vitivinícola de la I.G.P. Côtes-de-Gascogne, subrayó la importancia de la marca de calidad I.G.P. para un desarrollo equilibrado del territorio y de las variedades de uva, en una cuenca suroccidental con variedades de uva autóctonas específicas (Colombard, Gros Manseng para los blancos, y Tanat, Manseng Noir para los tintos).

Patrick Vuchot, director científico de Smurfit Kappa Bag-in-Box, mostró cómo están ligados los destinos de los vinos I.G.P y el departamento Bag-in-Box de Smurfit Kappa, insistiendo en el aumento de calidad que permite el embalaje de alto rendimiento tecnológico y medioambiental.

Tras explicar los motivos que han llevado a la confederación a embarcarse en esta aventura de prospectiva a largo plazo, diez años después de la creación de la categoría europea de vinos I.G.P., una evolución reglamentaria que se tradujo en una reelaboración del pliego de condiciones y una reorganización de la oferta, Gérard Bancillon, presidente de la Confederación de Vinos de Francia con I.G.P., ha confirmado que la Confederación se ha dotado de los medios necesarios para ir más allá de la identificación de posibilidades y proseguir el ejercicio mediante un enfoque estratégico que sigue movilizando a las organizaciones de defensa y gestión para construir un proyecto federativo en torno a las I.G.P.s francesas.

 

FUENTE: SEVI.NET

 

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