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Mayores costos e imposibilidad de afrontarlos: lo que hay detrás de la caída vitivinícola de Chile

Una serie de factores que se resumen en los mayores costos generados, han hecho disminuir el impacto de la industrial del vino en la economía de Chile. Un informe da cuenta del detrás de escena de la crisis.

 

 

Según el último reporte de Vinos de Chile, durante el mes de agosto (último reporte) las exportaciones de vino embotellado volvieron a caer como venía sucediendo, esta vez un 34,8% en volumen y 26,3% en valor, respecto al mismo mes del año anterior. “Fuerte”, “compleja” y que “podría mantenerse por un tiempo”, así describen la situación algunos productores trasandinos la situación.

Los números también son para el mosto concentrado, cuyas exportaciones durante todo el año totalizan 27.309 toneladas, lo que representa una disminución del 54.5% en volumen y una disminución del 44% en ingresos de divisas en comparación con el mismo período del año anterior.

 

Chile discute su vitivinicultura

Un informe completo sobre la situación del vino en Chile publicado este lunes por el portal emol.cl, da cuenta que entre los factores indiscutidos se encuentran las altas tasas de interés, las fuertes presiones inflacionarias y todo lo que trajo consigo la pandemia. En esta línea, el gerente comercial de La Vinoteca -que representa a diversas viñas chilenas  e internacionales a lo largo del país- Pablo Awad, destacó entre los principales factores que han potenciado la caída, “la situación país, las alzas en los precios de los productos y el sobre stock que presentan muchos de los clientes”.

Algo similar le dijo al medio trasandino el gerente general y enólogo de la viña MontGras, Adolfo Hurtado. Sostuvo que “el periodo se ha visto marcado por una serie de factores: tasas de interés elevadas, ajustes en los inventarios de nuestros principales importadores, presiones inflacionarias que han mermado el consumo y aumentos de costos debido a problemas logísticos derivados de la pandemia”.

Otro factor importante es el alto nivel de inventario a nivel global, que según el gerente comercial de la viña Morande, Javier Calvo, “fue consecuencia de la disrupción logística asociada a la pandemia, junto con una contracción del consumo, inflación y mayores costos de financiamiento. Y adicionalmente la fuerte caída que experimenta el mercado chino, gran motor de la industria en años anteriores”.

Las realidades son diferentes, y mientras algunos pequeños productores de vino aseguran que caminan “al lado de la gran industria y no nos cruzamos mucho”, otros expresaron que “competir contra la gran industria es muy difícil”.

Pero sin duda, hay un factor que enfrentan todos: los costos, y es que existe una gran diferencia entre producir y exportar mil cajas, a un millón de cajas o más. François Massoc, enólogo y socio en Aristos, Massoc Frères, Atelier Noëlle y François Massoc, tres pequeñas empresas de vino, reveló que a pesar de pagar todo por anticipado, reciben peores condiciones que las grandes viñas. “Ellos obtienen créditos y descuentos”, por la trayectoria y los años que llevan en la industria, sin embargo “uno que paga el contado y por anticipado nada”. “Surgir…surgir no es fácil”, expresó Roberto Henríquez, enólogo y propietario de Bodegas y Viñedos Roberto Henríquez, frente a los grandes productores hay múltiples diferencias.

“No contamos con tanto personal, para gestionar las ventas no tenemos tanta oportunidad”. Sin embargo, una visión diferente manifestó Renan Cancino, viticultor y propietario de Bodegas El Viejo Almacén de Sauzal, quién señaló que “son proyectos de unidades productivas más pequeñas que pueden convivir sin problema al lado de las grandes empresas”. Asegurando que “somos proyectos complementarios unos con otros”.

 

FUENTE: MEMO.COM.AR

 

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