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La sequía, los cambios en el consumo y el mercado internacional afectan la producción de vino en España

El cierre de la vendimia deja una previsión de un 15% menos de producción de vino. Los agricultores atribuyen la caída del vino al “año tan seco” que se ha registrado

 

El final de la vendimia augura una campaña complicada para los vitivinicultores. El Ministerio de Agricultura prevé una bajada del 15% de la producción de vino para este año por las “circunstancias climatológicas adversas” y la disponibilidad será “la más baja de las últimas seis campañas”.

Pero ¿por qué pasa esto y qué consecuencias tiene para los agricultores?

La influencia de la sequía en la bajada de la producción del vino

Un año seco. Los productores ya llevan tiempo notando esta bajada en el ritmo de producción de vino. La atribuyen, sobre todo, a la sequía. Lo explica a Newtral.es Joaquín Vizcaíno, responsable sector vitivinícola de la Coordinación de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG):

  • “Estamos teniendo una cosecha muy a la baja con respecto a la anterior. Ha sido un año extremadamente seco y ha llovido muy tarde. La merma ha sido más en el secano, aunque el regadío también se ha resentido, porque, al final, también necesita un aporte de lluvia”.

El problema no es solo ese. A los agricultores no siempre se les compensa lo suficiente lo que les cuesta producir y les está siendo difícil vender:

  • “En algunos casos, no hemos podido cubrir los costes de producción [que han subido] porque ha habido bodegas que han mantenido los precios [a los que les compran las uvas] y otras, directamente, no han querido comprar”, explica Vizcaíno en relación a la bajada de producción de vino.
  • ¿Qué quiere decir esto? Básicamente, que se está haciendo más vino del que el mercado puede asumir y los productores se ven obligados a gestionar esos excedentes a través, por ejemplo, de la elaboración de productos sin alcohol como el mosto.

Un apunte. El aumento de los costes de producción ha afectado sobremanera al trabajo en el campo, no solo en el caso del vino; los precios de la energía, los fertilizantes o el agua han sido claves en el encarecimiento del proceso en origen.

De los cambios en el consumo a las dinámicas de los mercados internacionales

Cómo bebemos. La bajada de producción del vino también responde a un cambio en los hábitos de consumo de la gente. Las preferencias han ido variando:

  • “Las demandas del consumidor ya no son las mismas. Ahora, por ejemplo, se consume más vino blanco y eso ha generado un problema de stock del tinto”, apunta el portavoz de COAG.

El mercado. Más allá de la bajada de producción de vino, los cambios en los mercados internacionales tampoco han ayudado al sector. Vizcaíno apunta al brexit:

  • “La consecuencia ha sido que Reino Unido ha ido imponiendo más aranceles y limitaciones al comercio. En general, a nivel internacional hay un mercado muy cambiante y una política más de bloques [que favorece el comercio interno]”.

Un detalle. En algunos casos, los Gobiernos recurren a este tipo de limitaciones comerciales para darle un impulso a sus economías nacionales con la intención de que se compre más producto del propio país.

 

FUENTE: NEWTRAL.ES

 

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