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El comercio mundial vitivinícola cayó 6,3% en 2023

El comercio internacional de vino en 2023 se vio notablemente afectado por la tensión inflacionista, resultado de la coyuntura internacional.

 

 

Según señaló la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) en su último informe de coyuntura, aunque el volumen total de vino exportado descendió a 99,3 millones de hectolitros (-6,3%), esto se vio compensado por un elevado valor de las exportaciones, que alcanzó los 36.000 millones de euros (-4,7%). El precio medio por litro de vino de exportación alcanzó un máximo histórico de 3,62 euros por litro (+2%).

Poniendo las cifras en perspectiva temporal, el mundo registró el pasado año 2023 el volumen de intercambios vitivinícolas mundiales más exiguo desde 2010. En términos absolutos, los países que más contribuyeron a este descenso del volumen del comercio mundial con respecto a 2022 fueron Chile (-1,5 Mhl), Sudáfrica (-0,9 Mhl), Francia (-0,8 Mhl), EE.UU. (-0,7 Mhl), Nueva Zelanda (-0,7 Mhl) y Argentina (-0,7 Mhl). Mientras que, en términos económicos, los países que sufrieron más pérdidas en su exportación vitivinícola fueron Chile, con una merma de 400 millones de euros; y Francia y EE.UU. (-300 millones de euros cada uno).

En el detalle por productos, el vino embotellado (< 2 litros) representó el 53% de los volúmenes comerciales a nivel mundial en 2023 y el 67% del valor total mundial de las exportaciones de vino. Esta categoría ha disminuido un 9% en volumen y un 6% en valor en comparación con 2022. Su precio medio de exportación en 2023 fue de 4,7 €/l, lo que supone un aumento del 3% con respecto a 2022.

Por su parte, el vino espumoso experimentó una disminución inesperada del 4% en términos de volumen comercial, acompañada de un aumento del 1% en valor en comparación con 2022. Esta categoría mantuvo su cuota en 2023, representando el 11% del volumen total exportado y el 25% del valor de las exportaciones. El precio medio de exportación observado para el vino espumoso en 2023 ascendió a 8,2 €/l, lo que refleja un aumento del 4% con respecto al año anterior.

Los vinos exportaos en envases de más de entre 2 y 10 litros (bag-in-box en su práctica totalidad) ya representan una cuota del 4% en volumen y del 2% en valor del total de las exportaciones mundiales. Aunque esta categoría experimenta un descenso del 4% en volumen en comparación con 2022, en 2023 mantiene un valor constante como resultado de un mayor precio medio de exportación (1,9 €/l, +4%/2022).

Por último, las exportaciones de vino a granel (>10 litros), experimentaron un descenso del 4% en volumen y del 10% en valor de exportación. A pesar de representar el 33% del total de las exportaciones mundiales de vino en volumen, el vino a granel sólo representó el 7% del valor total de las exportaciones de vino en 2023. En particular, la categoría registró un precio medio de exportación de 0,7 €/l, con un descenso del 7% en comparación con 2022.

Del lado exportador, los tres principales actores: Italia, España y Francia, exportaron en conjunto 54,9 millones de hectolitros de vino, lo que representa el 56% de las exportaciones mundiales de vino en volumen. Sin embargo, todos ellos experimentaron descensos en el volumen de exportación en comparación con el año anterior: Italia cerró el ejercicio con 21,4 millones de hectolitros (-1,0%); España, bajó hasta los 20,8 millones de hectolitros (-6,6%); y Francia, hasta los 12,7 millones de hectolitros (-5,8%). En cuanto al valor de las exportaciones, estos tres países experimentaron también caídas. Francia (primer exportador indiscutiblemente) facturó por sus vinos 11.900 millones de euros (-2,8%), seguido de Italia, con 7.700 millones de euros (-0,8%), y España, con 2.900 millones de euros (-3,2%). En conjunto, estos tres países de la UE representaron el 63% del valor total de las exportaciones mundiales.

Mientras que, del lado de las compras mundiales, Alemania, el Reino Unido y EE.UU. se mantuvieron como principales mercados de importación a nivel mundial, representando conjuntamente casi el 40% del volumen total de vino importado en el mundo y el 37% en términos de valor.

El mayor importador en volumen en 2023 fue Alemania, con 13,6 Mhl (-0,3%/2022). Se observó un ligero descenso en todas las categorías, excepto en el vino a granel, que registra un aumento del 5%. Alemania ocupa el tercer lugar en valor de las importaciones, con 2.600 millones de euros, lo que supone un descenso del 4,6% con respecto a 2022. Este descenso se debe principalmente a la caída del valor de las importaciones de vino embotellado, que representa el 62% del valor total.

Reino Unido, segundo mercado importador, cedió en sus importaciones tanto en volumen como en valor. El volumen de importación bajó a 12,3 Mhl, un 5,1% menos que en 2022, y el valor descendió a 4.700 millones de euros, un 3,3% menos. El vino a granel es la categoría que más disminuyó en valor (-14%), mientras que el vino espumoso aumentó un 2% en valor a pesar de un descenso del 3% en volumen.

Destacó el comportamiento de los EE.UU., que cayeron del primer puesto que ocupaban en 2022 al tercero en 2023 en la clasificación mundial, con un descenso significativo a 12,3 Mhl (-14,6%/2022). En consecuencia, el valor de las importaciones descendió a 6.200 millones de euros (-11,5%/2022). Sin embargo, a pesar de este fuerte descenso en volumen, EE.UU. sigue siendo el mayor mercado de importación en valor a nivel mundial. El vino espumoso experimentó un importante descenso del 18% en volumen y del -17% en valor.

Entre los datos de los principales mercados compradores de vino, llama la atención que China siga cayendo en sus compras por sexto año consecutivo y sus volúmenes adquiridos queden en apenas 2,5 millones de hectolitros (-26,1%), con una inversión reducida a 1.100 M€.

A preguntas de SeVi, sobre si el consumo de vinos tintos seguirá “sufriendo más” que el de otros vinos en 2024, el director general de la OIV, John Barker, señaló que todo apunta a que así será, pero incidió en que no se trata de una tendencia que afecte tanto a los vinos tintos premium y que se debe a un cambio en las preferencias de los consumidores que están apostando por espumosos, rosados y blancos secos.

 

 

FUENTE: SEMANA VITIVINÍCOLA

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