
Italia teme perder 1.000 millones en exportaciones de vino
La Unione Italiana Vini advierte que los aranceles del 25% propuestos por la administración Trump afectarían gravemente al comercio exterior del sector vitivinícola italiano, con impacto directo en mercados clave como Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.
El sector vitivinícola italiano enfrenta una amenaza comercial de gran magnitud: la posible implementación de aranceles del 20% por parte de Estados Unidos podría generar una pérdida de hasta 1.000 millones de euros en exportaciones, según estimaciones de la Unione Italiana Vini (UIV).
El mercado estadounidense sería el más perjudicado, con una caída proyectada de 472 millones de euros, lo que representa una reducción del 25% respecto al año anterior. Sin embargo, el impacto se extendería más allá de las fronteras de EE.UU. En Canadá, las exportaciones podrían disminuir un 6% durante 2025, mientras que en la Unión Europea se prevé una contracción del 5%, equivalente a 216 millones de euros.
En conjunto, estos tres mercados —que concentran el 80% del valor de las exportaciones de vino italiano— registrarían una pérdida de 716 millones de euros entre abril de 2025 y abril de 2026. Sumado al retroceso en otros destinos, la caída total del comercio exterior podría alcanzar los 920 millones de euros en un solo año.
El mercado interno italiano también se vería afectado. Las proyecciones indican una reducción en el consumo por valor de 350 millones de euros, lo que implicaría una baja del 5% durante el mismo periodo.
Frente a este panorama, el presidente de la UIV, Lamberto Frescobaldi, realizó un llamado a la acción conjunta. “Para mantener nuestra presencia en Estados Unidos, que representa 1.900 millones de euros y el 24% de nuestras exportaciones, pedimos a importadores y distribuidores estadounidenses que colaboren con nuestras bodegas para compartir el sobrecoste derivado de esta guerra comercial”, afirmó.
Aunque reconoció que se trata de un esfuerzo económico significativo, Frescobaldi insistió en la importancia de conservar el vínculo con los consumidores estadounidenses. Según la UIV, de concretarse los aranceles, el vino italiano correría el riesgo de quedar prácticamente excluido de uno de sus mercados estratégicos.
El dirigente vitivinícola instó además a intensificar las gestiones diplomáticas entre Europa y Estados Unidos. “Pedimos el máximo esfuerzo diplomático para abrir un diálogo constructivo. El vino debe estar en la agenda de la Comisión Europea en el marco del reequilibrio comercial entre ambos bloques”, concluyó Frescobaldi.
FUENTE: WWW.SEVI.NET – REVISTA SEMANA VITIVNÍCOLA